Financiamiento de la CII

La CII ofrece financiamiento a empresas que carecen de acceso a recursos de medio o largo plazo en los mercados financieros y de capitales. Entre los productos financieros de largo plazo que ofrece la CII se encuentran préstamos directos, inversiones directas de capital o cuasicapital, líneas de crédito a intermediarios financieros locales para que otorguen subpréstamos de menor monto, líneas de agencia con instituciones financieras locales para el otorgamiento de préstamos conjuntos, inversiones en fondos de capital privados de ámbito nacional o regional, garantías para ofertas de mercados de capitales e inversiones en las mismas.

La CII financia proyectos de ampliación en todos los sectores económicos (salvo los relacionados con fabricación y comercio de armas, juegos de azar y especulación inmobiliaria). También financia un número limitado y selecto de proyectos nuevos (greenfield). Los recursos que proporcione la CII se pueden destinar a inversiones en activos fijos, capital de trabajo permanente o costos preoperativos, ya sea en moneda local o extranjera. Aunque la CII no asume un papel gerencial ni administrativo en ninguna de las empresas en las que hace inversiones de capital, en ocasiones solicita estar representada en el directorio de la empresa.

La CII también presta asesoramiento a empresas que buscan atraer otros recursos para proyectos financiados por la CII en forma de financiamiento adicional, transferencia de tecnología o aporte de conocimientos especializados técnicos o de gestión. Estos recursos se movilizan por medio de acuerdos de cofinanciamiento y sindicación, el apoyo a la suscripción de valores y la identificación de socios para empresas conjuntas.

Para poder optar a recibir financiamiento de la CII se tienen que cumplir varios requisitos básicos. Normalmente, para que una empresa sea apta tiene que ser de propiedad mayoritaria de ciudadanos de los 26 países miembros regionales de la CII. No obstante, la CII puede financiar, en forma limitada, emprendimientos conjuntos aunque sus propietarios no cumplan este requisito. Si bien la rentabilidad y la viabilidad financiera a largo plazo son requisitos para optar a recibir financiamiento, la CII también toma en consideración otros criterios relacionados con el impacto de la empresa en el desarrollo económico.

Las empresas tienen que ser emprendimientos rentables con posibilidades de crecimiento, con necesidad de financiamiento de mediano o largo plazo para sacar partido de las posibilidades que les ofrece el mercado.

Tienen que contar con un equipo gerencial capacitado que comparta la dedicación de la CII a la transparencia y al cumplimiento de la normativa contable, tributaria, ambiental y laboral del país donde operen.

El mercado al que se orienta la CII consiste en empresas con ventas anuales de entre US$5 millones y US$35 millones, aunque también trabaja, en ocasiones, con empresas con un volumen de ventas anuales superior a US$35 millones.

Otros criterios de selección tienen que ver con el impacto de la empresa sobre algunos factores del desarrollo económico como, por ejemplo,

  • la creación de empleo,
  • la generación de ingresos en divisas o la promoción del ahorro en divisas,
  • la transferencia de recursos y tecnología,
  • el desarrollo de capacidades gerenciales en el ámbito local,
  • la ampliación de la posibilidad de participación en el capital de las empresas privadas o
  • la integración económica de América Latina y el Caribe.