Efectividad en el desarrollo en la CII

Trabajamos para maximizar nuestro impacto en el desarrollo a través de los distintos sectores y comunidades, adhiriéndonos a estándares rigurosos para asegurar el eficiente y efectivo uso de los recursos y la sostenibilidad de los proyectos en el largo plazo.  Nos enfocamos en la efectividad en el desarrollo en cada etapa de nuestras operaciones, lo cual nos permite aprender qué funciona mejor para el desarrollo y generar una proposición de valor única para nuestros clientes, socios y beneficiarios en América Latina y el Caribe.

«Hacer lo correcto» y «Hacerlo bien»    

“Hacer lo correcto y hacerlo bien” sintetiza nuestro  compromiso de maximizar el impacto mediante el uso eficiente y efectivo de los recursos.

«Hacer lo correcto» implica que la CII prioriza sus recursos de una manera correcta y eficaz. Mediante la selección de las inversiones con mayor potencial de impacto en la región.  Esto implica seleccionar a los clientes y socios que comparten nuestro compromiso y dedicación con el desarrollo y con el objetivo de mejorar las vidas en toda la región de América Latina y el Caribe.

«Hacerlo bien» implica diseñar los proyectos de manera que estos tengan el impacto deseado.  La CII está comprometida con el diseño, gestión, monitoreo y evaluación de proyectos para garantizar que estos logren sus objetivos de desarrollo.  Para lograr este propósito, apoyamos a nuestros clientes a lo largo de todo el ciclo de la transacción. En conjunto con nuestros socios y clientes, también estamos comprometidos con aprender de nuestra experiencia operacional, tanto de nuestros éxitos como de nuestros fracasos.

La efectividad en el desarrollo durante todo el ciclo de las transacciones 

Comprender el impacto que nuestros proyectos tienen en el desarrollo es una parte fundamental de nuestro trabajo.  Por esta razón, el marco conceptual de efectividad en desarrollo fue diseñado para estar presente a lo largo de todas las etapas del proyecto.

 

Al inicio, los proyectos se diseñan de tal manera que se garantice:

  • El alineamiento con nuestras prioridades estratégicas.
  • Una lógica clara que vincule a los problemas de desarrollo identificados con las soluciones propuestas. 
  • Una cuantificación adecuada de los resultados previstos del proyecto y la valoración de sus beneficios sociales y económicos.
  • Una clara identificación del valor agregado que brinda la participación del CII en el proyecto.
  • Las condiciones necesarias de seguimiento y evaluación que permiten el monitoreo y evaluación del proyecto.

Durante la ejecución, monitoreamos el progreso de cada proyecto en materia de sus resultados para el desarrollo de forma anual.  Esto nos permite tener un aprendizaje continuo de la ejecución de los proyectos y prestar apoyo en aquellos casos en que los resultados no se materializan según lo previsto.

Finalmente, en la etapa final o de cierre, evaluamos nuestros proyectos para identificar sus impactos y todos los conocimientos generados durante su ejecución.  Basándonos en estas evaluaciones, identificamos las lecciones aprendidas y las prácticas operativas que servirán para retroalimentar el ciclo de futuras transacciones.