Acerca de C2F

Acelerando soluciones “inteligentes” para la acción climática

En el mercado actual, las opciones de financiamiento a largo plazo que ofrecen un alto grado de tolerancia al riesgo y un bajo costo son limitadas. Para eliminar estos obstáculos, se necesita una buena dosis de innovación financiera.

Con este propósito, el gobierno del Canadá ha establecido, con el Grupo BID, el Fondo Climático Canadiense para el sector privado de las Américas (C2F). El fondo, de US$250 millones y el primero de esta clase para América Latina y el Caribe, tiene como objetivo catalizar las inversiones del sector privado en proyectos de mitigación de los efectos del cambio climático y la adaptación a éste en la región. El C2F financia inversiones propicias para el medioambiente que necesitan recursos concesionales para ser viables. Ofrece préstamos más accesibles a plazos más largos y de alto riesgo para satisfacer las necesidades para emprender un proyecto.

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Brecha de financiamiento

Las inversiones que se deben llevar a cabo anualmente en los países en desarrollo para hacer frente al cambio climático suman centenares de miles de millones de dólares. La inversión favorable al clima ha ido en aumento, pero sigue enfrentando riesgos y barreras en comparación con las alternativas tradicionales:

  • Costos altos: las inversiones favorables para el clima, especialmente en proyectos de energía renovable, suelen tener un alto costo inicial que necesitan el transcurso de varios años antes de brindar un rendimiento financiero.
  • Alto riesgo: a menudo, las empresas no pueden asumir los riesgos (de mercado, de extracción, de recursos, regulatorios o financieros) que conlleva la adopción de nuevas tecnologías.

Aquí es donde actúa el C2F, enjugando el déficit de inversiones por medio de la provisión de financiamiento mixto para superar estos obstáculos. Mediante el suministro de préstamos con tasas menores que las del mercado y la asunción de más riesgo, el Fondo permitirá que la CII y los inversionistas privados apoyen proyectos que, de otra forma, no serían viables.

Por medio de este fondo, el Canadá y la CII esperan que se inviertan miles de millones de dólares en proyectos de bajo nivel de emisiones de carbono y más propicios para el clima, en lugar de volcarse en inversiones ordinarias.