IGP/Melones II

Para consultas y comentarios para la CII, contacte con:
El equipo de Comunicaciones de la CII
Correo electrónico: divulgacionpublica@iadb.org

Para consultas acerca de proyectos, incluyendo preguntas medioambientales y sociales relacionadas con las inversiones de la IIC, por favor, contacte con el cliente o con la CII utilizando la información de contacto proporcionada anteriormente. Adicionalmente, las comunidades afectadas por alguno de nuestros proyectos tienen a su disposición el acceso al Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación de la CII.
Teléfono:+1 (202) 623-3952
Fax: +1 (202) 312-4057
Dirección: 1300 New York Ave. NW Washington, DC. USA. 20577
Correo electrónico: mecanismo@iadb.org o MICI@iadb.org

Número de proyecto: 
ME3783A-02
Fecha prevista para consideración del Directorio: 
25/11/2014
Fecha de publicación: 
16/10/2014
Compañía: 
Internacional Greenhouse Produce S.A. de C.V. (“IGP”)
Entidad Patrocinadora: 
No aplica
Monto de Financiamiento Solicitado: 
Préstamo de hasta US$6 millones
Sector: 
Agricultural Products
Ubicación: 
Culiacán, Mexico
País: 
Alcance y objetivo del proyecto: 

Los recursos del préstamo de la CII se utilizarán para refinanciamiento de pasivos de corto plazo para fortalecer la estructura de balance de IGP.

IGP es una empresa mexicana que se dedica al cultivo de hortalizas de invernadero para exportación, principalmente a Estados Unidos. Su producción se distribuye entre los siguientes productos: tomates (62%), pepinos europeos sin semillas (26%) y chiles y pimientos (12%).

Revisión de temas medioambientales: 

Aspectos ambientales y laborales:

Clasificación y consideraciones medioambientales: Se trata de un proyecto de categoría B según la Política de Sostenibilidad Ambiental y Social de la CII porque puede tener como resultado ciertos efectos que pueden evitarse o mitigarse siguiendo normas de desempeño, directrices y criterios de diseño generalmente reconocidos. Las principales consideraciones ambientales y laborales relacionadas con el proyecto incluyen: calidad del producto y certificación por terceros en cuanto a buenas prácticas agrícolas (programa de inocuidad alimentaria, GAP, HACCP), manipulación de productos agroquímicos, salud ocupacional, efluentes líquidos, manejo de residuos sólidos, seguridad industrial y aspectos laborales y sociales.
 

Calidad del producto y certificación por terceros en cuanto a buenas prácticas agrícolas: El manejo de cultivos en los invernaderos y las operaciones de empaque se llevan a cabo de conformidad con las leyes mexicanas, así como las normas de la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration) y el Departamento de Agricultura estadounidenses para la exportación de productos agrícolas a los Estados Unidos. Todos los productos agrícolas de IGP cuentan con una certificación independiente que ha calificado como “superior” el cumplimiento de las buenas prácticas agrícolas y el programa de inocuidad alimentaria que la empresa lleva a cabo en sus invernaderos. La calidad de sus productos está garantizada por la certificación independiente otorgada al sistema de análisis de peligros y puntos críticos de control (HACCP, por las siglas en inglés) que IGP tiene implementado en su planta de empaque. Asimismo, todos los productos agrícolas cuentan con un certificado de que están libres de insecticidas y cumplen las normas de la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency) de los Estados Unidos (USEPA). Tras someterse a las correspondientes auditorías de certificación, IGP obtuvo de una firma consultora internacional acreditada en los Estados Unidos y con sede en ese país la certificación de buenas prácticas agrícolas. La empresa también cuenta con las certificaciones del programa de inocuidad alimentaria, HACCP y la USEPA. Todas estas certificaciones están sujetas a revalidación periódica y actualmente se encuentran plenamente vigentes. La CII verificará que se mantengan en vigor durante el período de vigencia del proyecto.
 

Manipulación de productos agroquímicos y seguridad en el trabajo: Los únicos insecticidas químicos que se utilizan para el control de plagas son los autorizados por la USEPA. Sobre la base de la información proporcionada en el Informe Ambiental Anual (2013-2014) correspondiente a la operación en curso (“Melones I”), los aspectos siguientes están en línea con las normas mexicanas y las buenas prácticas ambientales generalmente reconocidas y aceptadas internacionalmente: manipulación y aplicación de productos agroquímicos en los invernaderos, procedimientos de seguridad y lavado y eliminación de envases de insecticidas. La empresa proporciona a sus trabajadores los equipos de protección personal necesarios para la aplicación de insecticidas. Además, lleva a cabo un programa de control estricto de las aplicaciones que le permite garantizar a sus clientes que los productos están libres de insecticidas y cumplen las normas internacionales de la USEPA. Los trabajadores que manipulan insecticidas se someten periódicamente a análisis de sangre para detectar la posible presencia de colinesterasa con objeto de determinar si se ha producido exposición y, en su caso, el riesgo de toxicidad. Hasta la fecha no se han identificado casos de intoxicación.

Efluentes líquidos: Los efluentes líquidos consisten, en su mayoría, en aguas de desecho generadas en la zona de invernaderos y en la planta de empaque, así como en efluentes domésticos de las oficinas y las viviendas de los trabajadores. El agua de riego para los cultivos de los invernaderos de la empresa procede de presas locales a través de canales de irrigación. El volumen de aguas residuales de los invernaderos no es significativo porque tanto la gestión del agua como la aplicación de los fertilizantes se lleva a cabo por medio de un eficaz sistema de riego por goteo que previene la aplicación excesiva de fertilizantes y el uso de más agua de la necesaria. Siguiendo la recomendación de la CII para la primera operación, IGP ha implementado un programa para reducir el consumo de agua en sus instalaciones: las aguas residuales procedentes del lavado de los equipos de mezclado de los fertilizantes y las generadas en la planta de empaque, así como el agua de lluvia, se recogen y se utilizan para limpiar los caminos y las calles de las instalaciones y para regar los linderos que separan una plantación de otra. Las aguas residuales domésticas generadas por el uso de servicios sanitarios se conducen hasta un tanque séptico donde reciben tratamiento. Para la primera operación, y a petición de la CII, IGP llevó a cabo un programa completo de evaluación de la calidad físico-química y microbiológica de todos los efluentes líquidos que descarga en el sistema municipal de alcantarillado; los resultados de estos análisis han demostrado que IGP cumple los parámetros físico-químicos locales. 
 

Manejo de residuos sólidos: Los residuos sólidos generados en los invernaderos, que consisten principalmente en cajas de cartón y plásticos, se venden a terceros para su reciclado. Los residuos sólidos procedentes de las viviendas de los trabajadores y las oficinas son recogidos por un contratista que los transporta a un lugar autorizado para su disposición. Los envases de insecticidas vacíos se someten a un triple lavado, se inutilizan y se envían a un centro regional de recogida que opera en el marco del programa estatal “Conservemos un Campo Limpio”, que se desarrolla en colaboración con la asociación de agricultores. El centro de recogida temporal de envases de productos agroquímicos los traslada para su adecuada disposición sin afectar al medio ambiente.
 

Seguridad industrial: Los asuntos de seguridad y salud ocupacional se manejan satisfactoriamente tanto en los invernaderos como en la planta de empaque. La empresa proporciona equipos de protección personal a los trabajadores. Los empleados reciben capacitación en un programa que cubre buenas prácticas agrícolas, técnicas de inocuidad alimentaria, aplicación de productos agroquímicos y uso de equipos de protección personal. Hay sistemas para la prevención y el combate de incendios localizados estratégicamente en las instalaciones, como alarmas, detectores de humo y extintores. Además, periódicamente se realizan simulacros de incendio con ayuda del proveedor de equipos de combate de incendios. Los productos agroquímicos se almacenan en una zona especial de acceso controlado. En general, el almacén cumple las medidas de seguridad necesarias para este tipo de sustancias, que se clasifican de conformidad con la normativa mexicana y las pautas de la USEPA.

Aspectos laborales y sociales: Las prácticas laborales en la empresa cumplen lo establecido en la legislación laboral federal mexicana y se atienen a los principios de la Organización Internacional del Trabajo. Los trabajadores de los invernaderos y la planta de empaque se contratan conforme a un programa para trabajadores temporales patrocinado por los gobiernos federal y estatal. De conformidad con la administración local y algunas de las asociaciones cívicas de la región, el programa para trabajadores temporales o jornaleros contribuye a combatir la pobreza entre los habitantes de zonas rurales al crear oportunidades de trabajo. La empresa cuenta con un programa de apoyo social para los trabajadores y sus familias que les proporciona viviendas adecuadas, un servicio gratuito de guardería para los niños pequeños durante las horas de trabajo (los niños de más edad van a la escuela pública primaria o secundaria), asistencia sanitaria y acceso a trabajadores sociales. Además, los trabajadores están inscritos en el seguro popular del Gobierno federal.
 

Seguimiento e informes anuales: La empresa entregará informes ambientales anuales en los que se resumirán los datos de seguimiento relacionados con la calidad de los productos y la certificación por terceros de buenas prácticas agrícolas, la manipulación de productos agroquímicos, la salud ocupacional, el manejo de efluentes líquidos y residuos sólidos, la seguridad industrial y los asuntos laborales y sociales. A lo largo del proyecto, la CII controlará el cumplimiento de sus propios lineamientos de revisión ambiental y laboral, evaluando los informes de control que la empresa presentará a la CII cada año y llevando a cabo visitas periódicas a las instalaciones como parte del proceso de supervisión del proyecto.